MONESTIR
ACEITE TERRACOTA MATE
Aceite protector para terracota interior que nutre el barro, reduce la absorción de manchas y proporciona un acabado mate satinado, suave y resistente al desgaste.
Ver productoAceite autobrillante base disolvente para nutrir, proteger y ennoblecer suelos interiores de terracota, con acabado brillante, efecto antigrasa y alta resistencia al desgaste.
Ampliar Tratamiento tradicional para suelos de barro
Aceite para Terracota Brillo Monestir es un tratamiento y acabado para suelos interiores de terracota y ladrillo basado en el sistema tradicional de nutrición del barro. Con un mismo producto se realiza tanto el tratamiento protector de las piezas como la terminación estética del pavimento, obteniendo un acabado brillante que intensifica la tonalidad natural y proporciona una apariencia cálida y cuidada.
Está especialmente indicado para suelos de barro artesano, terracota y ladrillo en viviendas, establecimientos y otras superficies interiores. Puede emplearse tanto en pavimentos nuevos como para recuperar tratamientos antiguos que hayan perdido brillo o uniformidad.
La terracota es un material altamente poroso capaz de absorber rápidamente líquidos, grasa y suciedad. El aceite penetra en sus poros, nutre las piezas y reduce esa absorción, protegiendo frente a manchas domésticas y facilitando considerablemente la limpieza cotidiana.
El tratamiento proporciona además un efecto antigrasa, disminuyendo la tendencia de la suciedad a acumularse en la rugosidad del barro.
Monestir destaca su elevada resistencia al desgaste, por lo que puede emplearse incluso en pavimentos interiores sometidos a tránsito frecuente.
El producto es autobrillante: no requiere máquinas de pulido ni frotado posterior para desarrollar el brillo. Realza el tono natural de la terracota y deja un tacto más suave, sedoso y uniforme.
También presenta efecto antihuellas y facilita especialmente el mantenimiento de baldosas rústicas muy rugosas.
El fabricante indica que permite que las piezas sigan transpirando, ayudando a evitar exfoliaciones y envejecimiento prematuro. Está formulado para no amarillear ni ennegrecer con el paso del tiempo cuando se aplica correctamente.
Renovación de tratamientos antiguos
Una ventaja importante es que puede utilizarse para renovar pavimentos tratados anteriormente sin que siempre sea necesario eliminar completamente el tratamiento antiguo. Su capacidad de adherencia permite recuperar zonas que hayan perdido brillo o protección, siempre que el tratamiento existente esté correctamente adherido y sea compatible.
Si el pavimento presenta ceras degradadas, suciedad profunda, capas mal adheridas o contaminaciones importantes, sí será necesario sanearlo adecuadamente antes de aplicar nuevas capas.
La ficha técnica oficial Monestir, revisión enero de 2026, indica:
Estado físico: líquido.
Color del producto: marrón.
Densidad a 20 °C: 890–910 kg/m³.
Aplicación exclusivamente en interior.
Materiales principales: ladrillo y terracota.
Producto base disolvente.
Sustancias relevantes para la clasificación: tolueno y propanona.
Contenido de COV declarado: aproximadamente 727,4 g/L.
Valor límite UE para categoría A/h: 750 g/L.
Antes del tratamiento, el barro debe estar perfectamente limpio y completamente seco. Esta condición es especialmente importante en terracota, ya que puede retener humedad en profundidad durante bastante tiempo después de una limpieza.
Deben retirarse polvo, grasas, manchas, eflorescencias y cualquier tratamiento incompatible o mal adherido. Sobre suelos restaurados o antiguos conviene realizar primero una prueba en una zona poco visible para comprobar absorción, color y adherencia.
Monestir establece un sistema concreto para desarrollar correctamente la protección y el acabado.
La primera mano se aplica generosa y uniformemente sobre el suelo limpio y seco. Después debe dejarse secar durante 24 horas.
Al día siguiente se aplica una segunda mano más estirada, evitando acumulaciones.
Pasadas otras 24 horas, puede aplicarse una tercera mano, con la que se consigue el acabado brillante y el nivel definitivo de protección.
No conviene intentar obtener el brillo aplicando una capa excesivamente gruesa de una sola vez: el exceso ralentiza considerablemente el secado y puede producir una terminación irregular.
Herramientas y técnica de aplicación
En terracota tradicional y absorbente puede utilizarse una brocha ancha de aproximadamente 20 cm.
En piezas muy lisas o terracotas fabricadas mecánicamente, Monestir recomienda un rodillo de lacar, ya que permite extender capas más finas y reduce el riesgo de marcas de brochazo.
El producto se utiliza puro, sin diluir.
La ficha técnica actual establece un rendimiento aproximado de 8–10 m²/L por mano, dependiendo de la porosidad.
Seca al tacto aproximadamente en 1 hora, aunque deben respetarse 24 horas entre las manos y para alcanzar la eficacia completa de cada aplicación.
La temperatura recomendada de aplicación está entre 5 y 35 °C. Los utensilios deben limpiarse con disolvente.
Es un producto base disolvente y sus líquidos y vapores son muy inflamables. Durante la aplicación y secado debe mantenerse una ventilación abundante, evitar fumar y eliminar cualquier llama, chispa o fuente de ignición cercana. Se recomienda utilizar guantes, protección ocular y ropa adecuada.
Para mantenimiento ordinario, Monestir recomienda Cerabric. Cuando determinadas zonas pierdan brillo con el uso, puede realizarse una limpieza profunda y aplicar una nueva mano fina de Aceite para Terracota Brillo para recuperar protección y aspecto.
Variantes: 1 L, 5 L, 10 L y 25 L.
EAN 1 L: 8428053050223.
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