La sencillez de HORMIMIX® permite una puesta en obra rápida con herramientas básicas:
El amasado puede realizarse manualmente en una artesa o mediante una hormigonera pequeña, añadiendo aproximadamente de 2 a 3 litros de agua por saco hasta obtener la consistencia deseada.
Se debe mezclar durante al menos 2-3 minutos para asegurar que todos los componentes y aditivos se activen correctamente.
Una vez vertido, se debe compactar y reglear de la forma habitual, asegurando que no queden huecos de aire.
Al igual que cualquier hormigón, requiere un proceso de curado (mantener húmedo) durante los primeros días, especialmente en condiciones de calor o viento.
No debe aplicarse sobre soportes helados ni con riesgo de heladas en las horas siguientes al vertido.