Aunque su desarrollo de resistencia estructural es vertiginoso, la puesta en obra de PROMPTIS® es idéntica a la de un hormigón convencional gracias a su retención de fluidez extendida.
Para garantizar su máximo rendimiento técnico en obra, se recomienda:
Coordinar logísticamente la recepción y el vertido para aprovechar su ventana de trabajabilidad
Utilizar técnicas de vibración estándar para asegurar la máxima compacidad y evitar coqueras
Aplicar sistemas de curado eficientes de manera inmediata tras su acabado superficial
Monitorizar la evolución de la resistencia in situ antes de proceder al desencofrado o apertura
No añadir agua adicional bajo ningún concepto, ya que alteraría su curva de endurecimiento